
Delitos económicos y contra la función pública. Nos hacemos cargo del caso completo, para que tú vuelvas a ocuparte de tu vida.

Cuentas trabadas, bienes en riesgo y una empresa que no puede seguir operando como si nada.
Las reglas cambiaron. Hoy es bastante más difícil que una condena por delito económico se cumpla en libertad.
Lo que costó veinte años construir puede quedar asociado a una causa para siempre.
Uno de nosotros viene de la Defensoría Penal Pública. El otro, de la Fiscalía. Estuvimos de los dos lados del mesón, así que sabemos cómo se arma una acusación porque las armamos, y qué botón tocar en cada momento.


Respondes cinco preguntas cortas y te escribimos por WhatsApp. Fuera de horario responde nuestro asistente y a primera hora te llama un socio, nunca un procurador.
Revisamos tu situación en serio y te decimos qué se puede hacer y qué no. Vale $50.000 y de ahí sales sabiendo dónde estás parado.
Alcance y honorarios por escrito antes de empezar. Después nos hacemos cargo hasta el final, y tú vuelves a ocuparte de lo tuyo.
Declarar sin abogado es el error más caro que se comete en una causa penal, y no se puede deshacer. Antes de esa declaración hay que saber qué tiene el fiscal, qué conviene decir y qué no. No es lo mismo llegar preparado que llegar a explicarse.
El control de detención decide si sales o quedas en prisión preventiva. Escríbenos a la hora que sea.
No somos un estudio que hace de todo.

Dos minutos, cinco preguntas, y sabes en qué situación estás y cuál es el mejor camino para tu caso.