Abajo está cada situación descrita como la vive quien la está pasando, no como aparece en el código. Si reconoces la tuya, ya sabes por dónde empezar.
La Ley de Delitos Económicos reordenó cómo se determinan las penas en este tipo de causas y volvió considerablemente más difícil acceder a penas que se cumplan en libertad. Situaciones que hace unos años terminaban de una manera, hoy terminan de otra.
El escenario que te describió alguien de memoria puede estar desactualizado. Conviene que lo revise alguien que litiga estas causas hoy.

Siete materias, y en cada una lo que de verdad se pelea en tribunales. Casi ningún caso es lo que parece al principio: el trabajo está en la línea de abajo.
Te acusan de haber obtenido dinero o bienes de alguien mediante un engaño: un negocio que no se cumplió, una inversión que se perdió, una operación que la otra parte hoy interpreta como una trampa.
Si hubo engaño o un negocio que salió mal, quién sabía qué y en qué momento, y si el perjuicio existe realmente.
Administrabas dinero o bienes que no eran tuyos, en una empresa, una sociedad o por encargo de un tercero, y te acusan de haber tomado decisiones que perjudicaron a quien confió en ti.
Cuál era el alcance real de tus facultades, si la decisión fue una infracción o un riesgo normal del negocio, y si hubo perjuicio efectivo.
Tenías a tu cargo recursos públicos o de una institución y se te imputa haberles dado un destino distinto al que correspondía, o no poder acreditar dónde están.
Los procedimientos internos, quién tenía la custodia efectiva, y si lo que hay es un delito o un desorden administrativo.
Eres o fuiste funcionario público, o contrataste con el Estado, y te investigan por cohecho, negociación incompatible, fraude al fisco o figuras similares. Muchas veces empieza con un sumario y termina en sede penal.
Si hubo interés comprometido, cómo se adoptó la decisión y qué papel tuvo cada persona en la cadena.
Tu organización recibió fondos públicos o subsidios y se cuestiona cómo se obtuvieron o en qué se gastaron. Suele partir por una auditoría o una rendición observada.
Si la información entregada era falsa o incompleta, y si el uso de los fondos se ajustó a las condiciones del programa.
El Servicio de Impuestos Internos presentó una querella o una denuncia contra ti o contra tu empresa: facturas cuestionadas, declaraciones observadas, devoluciones que el Servicio considera indebidas.
Si hubo dolo o un error contable, quién firmó qué, y cómo se articula lo tributario con lo penal.
Se cuestiona el origen de fondos que pasaron por tus cuentas o por las de tu empresa. A veces la persona ni siquiera es el foco de la investigación original: aparece por una operación con un tercero.
Qué sabías del origen de los fondos, y si la operación tiene una explicación económica legítima que se pueda acreditar.
Llevamos causas penales de todo tipo y entre los dos socios hay más de veinticinco años de ejercicio. Lo de arriba es donde estamos más concentrados, no todo lo que sabemos hacer. Cuéntanos qué pasó y te decimos con franqueza si somos la mejor opción para tu caso o si te conviene otro estudio.
Dos minutos, cinco preguntas, y sabes en qué situación estás y cuál es el mejor camino para tu caso. Si no somos nosotros quienes debemos tomarlo, te lo decimos ahí mismo y te orientamos hacia dónde ir.