Santander Gamboa
    Cómo trabajamos

    Sin misterio
    y sin letra chica.

    Buena parte de la mala fama de la profesión viene de no saber qué está pasando con tu propio caso ni cuánto va a costar. Aquí está todo escrito antes de que nos contrates.

    De la primera consulta al caso

    Cuatro pasos.

    01

    Nos escribes

    Respondes cinco preguntas y te contactamos por WhatsApp. Fuera de horario responde nuestro asistente, toma los datos y a primera hora te llama uno de los socios.

    02

    Consulta de 30 minutos

    Con uno de los dos socios, nunca con un asistente. Vale $50.000 y es donde te decimos con franqueza si hay caso y qué se puede hacer.

    03

    Propuesta clara

    Alcance, honorarios y forma de pago por escrito. La mitad al inicio y el resto en cuotas mensuales. Se define el día uno y no cambia.

    04

    Tomamos el caso

    Hasta el final. Nosotros nos hacemos cargo de las decisiones y tú vuelves a ocuparte de lo tuyo.

    Qué hacemos en cada etapa de la causa
    La plata, hablada de frente

    Cuánto cuesta
    y por qué.

    La consulta inicial
    $50.000
    Treinta minutos con un socio. Se paga antes, por un link que te enviamos, y de ahí sales sabiendo dónde estás parado aunque decidas no contratarnos.
    El caso
    Por escrito
    Depende de la complejidad, de la etapa en que entramos y del trabajo comprometido. Se acuerda antes de empezar y no cambia en el camino.
    La forma de pago
    50% + cuotas
    La mitad al inicio y el saldo en cuotas mensuales. Si el caso termina antes, se paga el saldo pendiente; si terminan las cuotas y el caso sigue, lo llevamos igual hasta el final.

    Por qué la primera consulta no es gratis

    Porque en esos treinta minutos revisamos tu situación de verdad: qué tiene la investigación, en qué etapa estás y qué escenarios son reales. Eso es trabajo, no una reunión de ventas. Un diagnóstico gratis suele ser un diagnóstico apurado, y en penal un diagnóstico apurado se paga caro después.

    Además nos permite decirte que no. Un estudio que regala la primera hora necesita convertirte en cliente para justificarla. Nosotros no.

    El trato

    Un acuerdo tiene dos partes.

    Lo que nos comprometemos a hacer, y lo que necesitamos de ti para poder hacerlo. Lo escribimos antes de empezar para que después nadie se sorprenda.

    Nuestra parte

    • Te atiende un socio. La consulta, las audiencias y el juicio. A los juicios grandes vamos los dos, y nunca descubres el día de la audiencia que va alguien que no conoces.
    • Te decimos lo que no quieres oír. Si tu caso está difícil lo sabes por nosotros y no por el tribunal. Nadie serio garantiza un resultado, y desconfía del que lo haga.
    • Respondemos todos los días del año. Fuera de horario contesta el asistente y a primera hora te llama un socio. Respuesta 24/7, no un abogado en la comisaría a las cuatro de la mañana.
    • Nadie se entera. No publicamos casos, ni nombres, ni resultados. Lo que hablemos queda entre nosotros desde el primer mensaje, trabajemos juntos o no.
    • Pocos casos a la vez. Por decisión. Es lo que nos permite responder rápido y la razón por la que a veces decimos que no.
    • Sin sorpresas en la boleta. Lo que se acordó el primer día es lo que se cobra. Si aparece algo fuera del alcance, se conversa antes, no después.

    Tu parte

    • Que nos cuentes todo, sobre todo lo que te deja mal parado. Lo que no sabemos no lo podemos manejar, y siempre aparece en el peor momento.
    • Que no declares ni firmes nada sin avisarnos.
    • Que guardes todo: correos, mensajes, contratos, transferencias, actas. Aunque creas que te perjudican.
    • Que confíes en el criterio técnico. Vas a entender cada decisión, pero la estrategia la definimos nosotros.
    • Que cumplas lo acordado en honorarios, para que podamos concentrarnos en el caso.

    Por qué insistimos tanto con la confianza

    A una persona que no confía en su abogado no se la puede defender bien. No es falta de voluntad: es que no va a contar la parte incómoda, y esa es justamente la que define la estrategia. Por eso la primera consulta sirve para dos cosas: que entiendas dónde estás parado, y que veas si te sientes cómodo contándonos todo. Si esa confianza no se genera, es mejor saberlo el primer día.

    El primer paso

    Cuéntanos qué pasó.
    Te ayudamos a resolverlo lo antes posible.

    Dos minutos, cinco preguntas, y sabes en qué situación estás y cuál es el mejor camino para tu caso. Si no somos nosotros quienes debemos tomarlo, te lo decimos ahí mismo y te orientamos hacia dónde ir.