Santander Gamboa
    Defensa penal · Malversación

    Defensa por malversación de fondos.

    Tenías a tu cargo recursos públicos o de una institución y se te imputa haberles dado un destino distinto al que correspondía, o no poder acreditar dónde están. Muchas veces lo que hay es un desorden administrativo, no un delito. La diferencia la hace la documentación.

    Qué es la malversación de fondos

    La malversación consiste en dar a fondos públicos o de una institución un destino distinto al legalmente establecido, o no poder justificar su uso. La Ley 21.595 la contempla en el marco de los delitos contra la función pública y los delitos económicos. La defensa se centra en los procedimientos internos, quién tenía la custodia efectiva de los recursos y si lo que existe es un delito o un problema de gestión documental.

    Para quién es esta defensa

    Para funcionarios públicos, administradores de instituciones, encargados de finanzas y cualquier persona con responsabilidad sobre fondos públicos o institucionales que sea investigada por el destino o la rendición de esos recursos.

    Lo que está en juego

    No es solo la libertad.todo lo demás.

    Tu patrimonio

    El monto no rendido o mal destinado cuantifica la pena. Si se acredita que los fondos se usaron correctamente, la causa se cae.

    Tu libertad

    La Ley 21.595 endureció las penas de malversación dentro de los delitos contra la función pública. La cautelar puede incluir prisión preventiva.

    Tu nombre

    Una acusación por malversación te marca como funcionario no confiable. La defensa empieza por la documentación de respaldo.

    Lo que cambió en la ley

    La Ley 21.595 y la malversación

    La Ley de Delitos Económicos reordenó las figuras de malversación dentro de los delitos contra la función pública y endureció las penas. La rendición de cuentas y la documentación de respaldo son la línea de defensa más importante.

    Qué hacemos, concretamente

    Depende de dónde esté tu causa.

    Antes de que exista una causa. Revisamos los procedimientos internos, las rendiciones y la cadena de custodia de los fondos. La documentación es la línea de defensa más importante.
    Antes de que declares. Preparamos la declaración: qué tenías a cargo, cómo se rendían los fondos y por qué. Un desorden administrativo no es un delito.
    En el control de detención. Comparecemos y discutimos la cautelar. Es la audiencia que decide si esperas el proceso en libertad o no.
    Durante la investigación. Solicitamos diligencias que acrediten el destino real de los fondos y quién tenía la custodia efectiva de los recursos.
    En la preparación del juicio. Peleamos qué prueba entra y qué se excluye. La diferencia entre delito y problema de gestión documental se define aquí.
    En el juicio oral. Litigamos: examen y contraexamen de testigos y peritos, y alegato.
    Preguntas frecuentes

    Lo que todos preguntan primero.

    La consulta inicial son $50.000 por treinta minutos, con uno de los socios. Los honorarios del caso se acuerdan por escrito antes de empezar: la mitad al inicio y el saldo en cuotas mensuales.
    Respondemos todos los días del año. Fuera de horario contesta nuestro asistente y a primera hora te llama un socio. Si hay una detención en curso, se activa la línea de urgencia.
    Sí, y pasa más de lo que parece. Cuanto más avanzada esté la causa más exigente es el cambio, pero se puede hasta bastante tarde. Lo que no se puede es esperar a la víspera del juicio.
    No. No publicamos casos, ni nombres, ni resultados de clientes. Por eso en este sitio vas a ver cifras y no historias.
    No. Estamos concentrados en delitos económicos y de probidad, y preferimos decirlo antes de hacerte perder tiempo.
    Es el mejor momento para actuar. Antes de que se judicialice el caso podemos estructurar la defensa, auditar la documentación y preparar respaldos. Prevenir es mucho más barato que litigar.
    No. La malversación requiere dar a fondos públicos un destino distinto al legalmente establecido o no poder justificar su uso. Un problema de gestión documental, una rendición atrasada o un desorden contable no son delito si los fondos se usaron correctamente. La diferencia la hace la documentación de respaldo.
    Depende. La defensa se centra en quién tenía la custodia efectiva de los recursos y quién tomó la decisión. Si la cadena de mando ordenó el destino y tú lo ejecutaste, tu responsabilidad es distinta. Cada caso se analiza según el rol concreto de cada persona.
    El primer paso

    Cuéntanos qué pasó.
    Te ayudamos a resolverlo lo antes posible.

    Dos minutos, cinco preguntas, y sabes en qué situación estás y cuál es el mejor camino para tu caso. Si no somos nosotros quienes debemos tomarlo, te lo decimos ahí mismo y te orientamos hacia dónde ir.

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